Le Corbusier - NAVYBLUE®

Le Corbusier

Artista polifacético, grande, desbordante y amante del purismo. Charles-Édouard Jeanneret-Gris, o ‘Le Corbusier’ es, para muchos, el Picasso de la arquitectura. Para nosotros, además, es todo un referente. Sus conceptos sobre líneas, manejo de espacios y su mundo modernista marcarían la ruta para la arquitectura en las próximas décadas del siglo XX (y, siendo honestos, … Continuar leyendo Le Corbusier

Artista polifacético, grande, desbordante y amante del purismo.

Charles-Édouard Jeanneret-Gris, o ‘Le Corbusier’ es, para muchos, el Picasso de la arquitectura. Para nosotros, además, es todo un referente. Sus conceptos sobre líneas, manejo de espacios y su mundo modernista marcarían la ruta para la arquitectura en las próximas décadas del siglo XX (y, siendo honestos, aún sigue siendo referente en las escuelas del gremio).

 


“La arquitectura es cuestión de armonías, una pura creación del espíritu”


 

Desde su más efervescente juventud, fue una persona con el punto de mira en conocer mundo y aprender de los mejores: alguien inquieto con ganas de crecer y mejorar. El que era quizás el más grande arquitecto moderno fue también un gran arquitecto clásico. Ese juego entre lo vanguardista y lo clásico resultaba en ideas de lo más interesantes. Su obsesión por el mundo clásico y la reinterpretación del mismo con medios modernos enhebra con un hilo rojo toda su obra.

 

Un icono de la cultura de las gafas redondas

Le Corbusier no sólo fue uno de los pioneros de la arquitectura moderna, sino también del movimiento alrededor de las gafas redondas. Sus gafas redondas son todo un icono del arquitecto. Para él, la mirada era fundamental y, para acompañarla, vestía gafas simétricas, funcionales, estilosas, diferentes y con presencia. Característicos modelos de ‘búho’ fueron hechos a medida en Bonnet, un estudio de gafas parisino de élite que también sirvió al diseñador Yves Saint Laurent. La forma simple y redonda refleja los ideales funcionalistas de Corbusier y las formas puras que se ven en su obra, tanto como pintor como arquitecto. Rápidamente se convirtieron en su accesorio distintivo y, a partir de la década de 1920, comenzó a inspirar a las personas de todo el mundo.